Creo que a esto se le puede llamar madurar...
Buento, todo comenzó cuando Amanda decidió instalarse una de esas aplicaciones para conocer gente. Pobre inocente... Sin saber lo que se le estaba viniendo encima decidió hacerlo.
Se instalo una de esas aplicaciones y empezó a ver, hablar y conocer gente. Era guapa, charlatana e ingenua por lo que le fue fácil adentrarse en ese mundo...
¿Cual mundo estais preguntano?
El mundo de la perversión, el mundo de la depravación...Entre toda la gente que esté ahí metido no hay ni un 5% de personas normales.
Cuando apenas llevaba un par de horas con la aplicación instalada ya estaba agobiada, su móvil no paraba de sonar y sonar... cuando lo vio por última vez apenas tenía diez mensajes y en tan solo treinta minutos ya tenía más de cien.
Todos empezaban hablando de la misma forma, algo que le resultaba bastante aburrido. Todos prácticamentle decían...
-Hola guapa, ¿qué tal?
Estaba apunto de borrarse la aplicación porque empezando a saturarse con tanto mensaje, cuando entre ellos vio uno que le llamo la atención. Le habían escrito en inglés y penso que podría ser una buena ocasión para prácticar el idioma.
Aunque contexto del mensaje era el mismo, decidió contestar.
-Hello, How are you?
--Hello, fine and you?
La conversación entre ambos fluia, coincidián bastante bien y se empezaron a llevar cada vez mejor.
El chico se llamaba Carlos y era un estudiante de Biología, vivía en un pueblo cercano al suyo que estaba a unos 30 km, más o menos.
No lo había visto nunca, apesar de decirle que había estado trabajando en su pueblo durante unos meses en un restaurante.
Siguieron hablando durante algunas semanas, todo iba muy bien. Amanda estaba bastante ilusionada con él, parecía que era un chico normal, con bastantes aficiones semejantes a las suyas, algo que le parecía estupendo porque podrían realizar bastantes planes juntos realizando algo que a ambos le gustaban.
En unos días, Carlos comenzaría sus vacaciones y le propuso de ir a verla a su pueblo.
Amanda, al leer el mensaje le dio un vuelco el corazón, estaba super ilusionada por conocerlo en persona.
Pobre Amanda, no sabía donde se estaba metiendo...
(Continuará)
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